Logo de la Clínica del Doctor Cidón Madrigal
Clínica del Doctor Cidón Madrigal
Consultas en Madrid y Salamanca. Pº San Francisco de Sales, 4-2º 28003 Madrid
Pida consulta llamando al:
91  544  00  00
Centro médico acreditado


Gaceta Regional 01-09-87

Efectos secundarios no, gracias

Homeopatía: La estrella de las medicinas naturales

En los últimos años estamos asistiendo a un lógico auge de las medicinas naturales, en una continua batalla por reducir los efectos secundarios a la mínima expresión.

Uno de los métodos terapéuticos más practicado dentro de este campo es la Homeopatía (suministrar al enfermo en forma de medicamento la sustancia que le está produciendo la dolencia). El doctor José Luis Cidón Madrigal es uno de los médicos más jóvenes de España que utiliza estas técnicas. Miembro fundador del Instituto Español de Homeopatía, de la Sociedad Española de Auriculomedicina, y de la Sociedad Española de Iridología, es además vicepresidente de tres instituciones: la Sociedad Europea de Laserterapia, la Sociedad Europea de Bioenergética y la Sociedad Española de Laserterapia.

Para definir la Homeopatía, hay que comprender que es ante todo un método terapéutico, que consiste en suministrar al enfermo como medicamento la sustancia que puede originar en el individuo sano una dolencia (pethos) similar (homeo). Esta terapia está basada en lo que llamamos “la ley de la similitud”, que formula el paralelismo de acción existente entre el poder toxicológico de una sustancia y su poder terapéutico.

La investigación de la Homeopatía comenzó con Hahnemann, que experimentó con sí mismo, sus allegados y discípulos, la acción de pequeñas dosis de las principales sustancias utilizadas en su época como medicamentos, y quien mostró así la legitimidad de la ley de semejanza.

Después de Hahnemann, los homeópatos se han esforzado en responder con numerosos trabajos científicos al escepticismo que levantaba la Homeopatía a causa de la extrema pequeñez de las dosis empleadas.

En el transcurso de los últimos 30 años, esta investigación ha permitido mostrar de manera mensurable, la acción de diluciones infinitesimales en animales de laboratorio y vegetales. La aplicación práctica de la Homeopatía, comporta tres aspectos fundamentales: el primero consiste como es lógico en la puesta a punto del medicamento homeopático. Para ello, es necesario conocer el potencial toxicológico, farmacológico o experimental de las sustancias medicamentosas. Es lo que llamamos en Homeopatía, las Patogenesías, cuyo conjunto constituye la materia médica homeopática.

Voy a poner un ejemplo par aclarar esto: si a un individuo sano, se le hacen ingerir bayas de belladona, se le producirá una serie de síntomas; entre otros experimentará fenómenos de congestión generalizada, un estado febril, rostro muy enrojecido y sudoración profusa. Estos son una parte de los síntomas de reacción a la belladona.

Por otra parte, imaginemos por ejemplo a una joven que ha permanecido demasiado tiempo al sol en una playa y que contrae una insolación. O un niño que se enfría por una corriente de aire.

Contra estas agresiones diferentes, estos pacientes van a desarrollar una reacción similar ya que los dos tendrán fiebre, la cara congestionada y sudarán. Pues bien, para estos dos pacientes, el remedio homeopático es la belladona, ya que esta sustancia puede originar en el individuo sano una dolencia similar.

El segundo aspecto original también lógico, es la utilización de las micro dosis, debido al hecho de utilizar como medicamento un sustancia que actúa en el mismo sentido que el modo de reacción del organismo afectado, hay que utilizar dosis infinitesimales para no agravar los síntomas sino simplemente estimularlos.

Finalmente, la tercera faceta original es la individualización: consideremos por ejemplo, dos enfermos que presentan un “zona intercostal”; ambos pacientes van a tener un ligero estado febril, una erupción vesículo edematosa a nivel de un espacio intercostal y dolores más o menos vivos. Estos son los síntomas comunes a todos los enfermos que presenta un “zona”. Pero el primero nos dice que su dolor se acompaña de ardor y que se le calma con aplicaciones frías. El segundo por el contrario dice que sus dolores se alivian con la aplicación de calor local.

Estamos pues, ante dos pacientes que presentan la mima afección, pero cuyo modo reaccional es completamente diferente.

Pues bien, el tratamiento homeopático será diferente al ser su semiología homeopática distinta. Al primero se le administrarán diluciones infinitesimales de veneno de abeja, ya que esta sustancia toxicológicamente provoca erupciones vesiculoedematosas que mejoran con el frío. En cambio, al segundo habrá que administrarle diluciones infinitesimales de anhídrido arsénico, ya que esta sustancia genera experimental y toxicológicamente erupciones vesículo-edematosas que mejoran con el calor.

Vemos pues, que la terapéutica homeoática responde por una parte a la similitud del modo reaccional y por otra a una individualización de esos modos reaccionales. Para la individualización del remedio, la semiología homeopática va a buscar informaciones que no son habituales para el clínico clásico.

En primer lugar, hay que contar con toda la subjetivación del paciente, estudiando por ejemplo las modalidades de mejoría o empeoramiento de los síntomas del enfermo en función de su entorno. De este modo, habrá que tener en cuenta las apetencias o aversiones alimentarias, los trastornos del sueño, la agitación, postración, las modificaciones del carácter, pero siempre y esto es muy importante, independientemente de todo análisis psiquiátrico o psicoanalítico. En las afecciones crónicas hay que estudiar la asociación y la marcha evolutiva de los síntomas en el tiempo y espacio. Además nos interesaremos también por la morfología de los individuos, ya que precisamente en biología, existen relaciones irrefutables entre la morfología de un sujeto, sus tendencias patológicas y su comportamiento caracteriológico.

Como puede verse, la semiología homeopática no sustituye ni se opone a la semiología clásica, más aún, la matiza, la completa y a partir de todas estas informaciones, se hará la determinación del remedio homeopático.

En resumen, podemos decir que la Homeopatía es una medicina natural ya que las materias primas de los medicamentos homeopáticos preceden de los tres reinos naturales (vegetal, animal y mineral); y una terapéutica eficaz, independientemente del efecto placebo como demuestran los resultados en pediatría, veterinaria y las experiencias de laboratorio con animales y vegetales.

También quiero subrayar, que se trata de una terapéutica individualizada debido a la concepción global del enfermo, que es considerado como una unidad biológica indisociable.

Hay que hacer hincapié, que es una terapeútica desprovista de efectos secundarios y atrogénicos, pues se utilizan dosis infinitesimales. Esto presenta un gran interés para los enfermos “débiles” (niños, embarazadas, ancianos, etc.)

Todos estos resultados forman parte de los objetivos y de las investigaciones de la medicina moderna, así como al rigor científico de los experimentos de Hohnemann, quien al comprobar las ideas de Hipócrates sobre la ley de la semejanza, llegó a codificar un método con el que los descubrimientos científicos actuales nos orientan y nos orientarán aún más en el futuro, sobre los mecanismos de acción de la Homeopatía.

Ver artículo:

Artículo de homeopatía en prensa de Cidón

Última Actualización: 22/09/2017


Contacte con el Dr. Cidón si le interesan sus tratamientos o necesita más información.
También puede ponerse en contacto utilizando este formulario.


Logo de la Clínica del Doctor Cidón Madrigal
Clínica del Doctor Cidón Madrigal
Clínica en Madrid:
Dr. Cidón - Pº San Francisco de Sales,
4-2º 28003 Madrid, España
Tel.: 91.544 00 00
Clínica en Salamanca:
Dr. Cidón - Avenida de Italia
4-1º 37006 Salamanca, España
Tel.: 923.22 60 08
Tels: 91.544 00 00  /  923.22 60 08
Última actualización: 22/09/2017