Logo de la Clínica del Doctor Cidón Madrigal
Clínica del Doctor Cidón Madrigal
Consultas en Madrid y Salamanca. Pº San Francisco de Sales, 4-2º 28003 Madrid
Pida consulta llamando al:
91  544  00  00
Centro médico acreditado


Tribuna de actualidad 317

Historias bajo las alfombras

Parece que a falta de valores sólidos de tipo intelectual o estético, escasos en estos tiempos de crisis, lo que conmueve los corazones son las desgracias personales, enfermedades y dolencias. El que no tenga cáncer no sale en la foto y el sida de salón es el nuevo leimotiv de las fiestas de Madrid. Tampoco podían faltar en los cócteles de sociedad la locura por las dietas y la lucha indiscriminada contra el gordo, aunque la capital se embellece con los artísticos obesos de Fernando Botero.

María Eugenia Yagüe

Los niños que pedían con sus huchas por las calles de Madrid no entendían el desplante de algunos paseantes: “Mira guapo, que yo no doy para que luego veranee la Mestre. Ya estamos hartos… “. El día de la lucha contra el cáncer nada tiene que ver con la Cruz Roja, donde Carmen Mestre ha dejado a deber 7.000 millones de pesetas a la Seguridad Social, entre otras chapuzas, pero tal como están los ánimos, hasta la beneficencia es víctima de las iras populares.

A la organización del cáncer, presidida por la condesa de Elda , no le puede ir mejor, a pesar de todo. El año pasado recaudaron 600 millones, 10 más que el anterior sólo en Madrid, y esta año las perspectivas todavía son más optimistas.

A final de mes inaugurarán una nueva unidad móvil para añadir a las once restantes con las que se atiende a los enfermos ping-pong, esos pacientes terminales que pasan su agonía entre la entrada de urgencias del hospital y la cama de su casa, y a los que les viene muy bien que esta UVI móvil se desplace hasta su propio domicilio.

El próximo otoño tendrán también en Madrid una guardería gigante para los niños que vienen desde provincias lejanas a recibir radiaciones en la capital. A veces cuatrocientos agotadores kilómetros para diez minutos de tratamiento.

Y todo gracias a loterías, o conciertos con la Administración, pero sobre todo a esa cuestación nacional una vez al año, con las señoras bien de cada ciudad al frente de unas mesas cubiertas con terciopelos rojos, casi sacramentales, mitad desfile social, mitad impuesto revolucionario, a ver si pagando el cáncer pasa de largo sin vernos.

En la mesa de la condesa de Elda, situada estratégicamente a la misma distancia del restaurante Jockey y la puerta principal del Ministerio del Interior, echaban de menos a una de sus señoras habituales, Paloma Altolaguirre, ex de Manuel de la Concha, curándose en Houston de su propia lotería maligna. Mala suerte la de esta gran mujer que había conseguido vencer en los tribunales de familia la mezquindad de su ex marido, rehacer su vida, casarse otra vez y empezar de cero, más guapa que nunca. Sus amigas aseguran que volverá a vencer estas otras adversidades traicioneras.

Yuppies, ejecutivos y banqueros mandan a los chóferes uniformados al frente del haiga, a dejar el donativo con su tarjeta de visita y un recibo a cambio, para que quede constancia. Pocos bajaban de las 40.000 pesetas, pero algunos escogieron entregarlo personalmente. Como el viejo Serrano Súñer, que nunca les ha fallado, incluso ahora a sus 90 años; Javier Figaredo, consejero de Banesto, o el duque de San Carlos, decano de la Diputación de la Grandeza, que expulsó de su seno al duque de Feria y ahora manda mensajes a Cayetano de Alba y al conde de Elda, que ni votaron ni estaban de acuerdo con esta especie de tribunal de honor medieval, para que digan algo públicamente a favor de esta institución de alta cuna (y en algunos casos de baja cama) en la cual algunos de sus miembros esconden historias tan rancias como picantes en las alfombras de su alcoba, como para hacer santo a Rafael Medina.

Ahora que se ha puesto de moda (macabra, por cierto) airear enfermedades y dolencias, la fiesta del sida en el Casino de Madrid, organizada por Octavio Acebes, parecía más un estreno de la Metro Goldwyn Mayer que un acto sanitario, lírico y literario, que era lo que se proponía el adivino Aceves, al presentar también su último libro, El esoterismo en el arte.

Con el anuncio de que los derechos de autor del libro se destinarán a construir un centro para mujeres enfermas de sida, Aceves demuestra un optimismo delirante sobre las aficiones literarias de los españoles y una gran fe en su propio talento como escritor. Aquí ni el propio Camilo José Cela vende libros ni para hacer una chabola. En fin, ni Cervantes que viviera se hubiera atrevido a pronosticar tan buen futuro para sus obras, pero gentío y famosos llenaban en cambio los salones del Casino, donde estaban convocados amigos del vidente, como la soprano Victoria de los Ángeles, Kubrat de Bulgaria y mucha gente fina, aunque uno de los patrocinadores del cóctel era algo tan prosaico como una fábrica de embutidos.

Recordaba el filósofo Javier Sádaba que astrólogos y magos siempre tuvieron la habilidad de estar cerca del poder. Efectivamente, hace unos años Octavio Aceves acogía en su consultorio-vivienda de la calle del Rollo a María Jesús Llorente, la favorita de Alfonso Guerra, a quien acompañaba también alguna vez a veladas líricas y musicales. En vista del curso de los acontecimientos, su invitado de honor la otra tarde era Alberto Ruiz Gallardón, quien resaltó las virtudes de Aceves para predecir el futuro, ya que uno de sus últimos pronósticos ha sido que el político con más éxito este año sería el propio Ruiz Gallardón, y el de caída más rápida, Felipe González. El delfín de José María Aznar habló incluso de sida sin comprometerse a mucho. El Partido Popular, de obediencia tan vaticana, va a tener difícil conjugar los mandatos de Roma, que prohíben preservativos incluso para portadores del virus, con la realidad de la calle, que pide solidaridad pero también amor y alegría para hacer frente a esta peste.

Mucho más riguroso, incluso práctico, es el nuevo libro de José Luis Cidón, el homeópata de las estrellas, titulado “La dieta perfecta”. El doctor Cidón se vio desbordado por las circunstancias. Y es que en el hotel Ritz de Madrid se presentaban al mismo tiempo tres actos distintos, incluso dispares, con un solo punto común, el pasillo y el hall que conducían a los tres salones.

En el de Cidón, acompañado de María Teresa Campos, Paco Valladares y un médico redentorista hermano de José María Ruíz-Mateos, esperaban a Massiel, una de las pacientes favoritas del doctor y fan de nuevas dietas hechas a la medida de cada gordo y gorda (y con la ayuda de un diskette de ordenador que regala con el libro).

Pero a Massiel la agarró para hacerse una foto un señor sirio que organizaba en la sala de al lado una recepción para Mijail Gorbachov, donde le entregaban medicinas y donativos para los niños de Chernobyl. El sirio confundió a Massiel con una embajadora de Bosnia o algún otro país eslavo, y nuestra cantante creyó que el sirio era otro paciente de José Luis Cidón, todavía sin tratamiento.

Al mismo tiempo, monjitas admiradoras de Gorbachov esperaban impacientes al líder soviético, retrasado más de dos horas por su gira triunfal por las calles de Madrid. En aquel hervidero de hábitos destacaba también el blanco saval del padre Bartolomé Vicens, al que nombran en Moscú doctor honoris causa de la Universidad a finales de marzo. Y como el tercer cóctel simultáneo de la ajetreada noche era una cena para fomentar la hermandad empresarial entre España y Kuwait, alguien llegó a preguntar si el dominico Vicens iba a evangelizar el golfo Pérsico. Unos iban al cóctel de los niños enfermos y hambrientos; otros, a la fiesta de las dietas de adelgazar. Pasaron horas antes de que cada oveja encontrara a su rebaño.

El de la joven arquitecta Carmen Ureña fue por fin el más compacto. Y ella no tiene menos méritos que Gorbachov. Hace tres años, cuando acabó la guerra entre Kuwait e Irak, pensó que su estudio de arquitectura también podía contribuir a levantar de nuevo el próspero emirato del Golfo. Con un macuto y 80.000 pesetas por todo capital se instaló en Kuwait, prácticamente sola, y desde entonces no ha parado de levantar edificios públicos, casas y apartamentos. Ahora anima a los empresarios españoles a que sigan su ejemplo y se compromete a simplificar posibles dificultades. En otoño Paco de Lucía llevará su guitarra a Kuwait para acercar las culturas de los dos países, por lo visto no tan extrañas. Según Carmen Ureña, Kuwait merece la pena. No se habla de KIO allí y “el pueblo adora a Javier de la Rosa como uno de los grandes benefactores del país”, dice ella. Y no es un chiste.

Ver artículo:

Artículo presentación libro del Doctor Cidón Artículo presentación libro del Doctor Cidón 1 Artículo presentación libro del Doctor Cidón 2

Última Actualización: 17/05/2017


Contacte con el Dr. Cidón si le interesan sus tratamientos o necesita más información.
También puede ponerse en contacto utilizando este formulario.


Logo de la Clínica del Doctor Cidón Madrigal
Clínica del Doctor Cidón Madrigal
Clínica en Madrid:
Dr. Cidón - Pº San Francisco de Sales,
4-2º 28003 Madrid, España
Tel.: 91.544 00 00
Clínica en Salamanca:
Dr. Cidón - Avenida de Italia
4-1º 37006 Salamanca, España
Tel.: 923.22 60 08
Tels: 91.544 00 00  /  923.22 60 08
Última actualización: 17/05/2017